Monday, 23 March 2009

El paquete de Chavez



Yo me había hecho el propósito de no usar este blog para hacer comentarios de la coyuntura política venezolana. Pero el reciente anuncio del paquete de medidas económicas del gobierno de Venezuela no son un simple problema de coyuntura. Creo que esta es la vez que se inicia la transición hacia la dictadura, ya que las condiciones económicas de la ingobernabilidad están dadas, y están en el tapete.

Chávez dice que la crisis del sistema capitalista no ha tocado a la revolución ni un pelo, pero las medidas económicas que nos anuncia no son precisamente las que se tomarían en una peluquería. Ayer anunció una receta revolucionaria donde queda claro que el hombre sabe en qué lío está metido. Lástima que no sepa cómo salir de él.

Se reformula el presupuesto asumiendo ingresos petroleros con una cesta petrolera a 40 USD por barril. Aquí radica el primer problema. Al momento de redactar esta nota, la cesta petrolera venezolana no parece respaldar el optimismo del gobierno. El gráfico de arriba refleja una serie histórica de los precios de la cesta petrolera de la OPEP. La fuente es el website de la OPEP. Como se ve, a partir del inicio de la crisis financiera el costo de la canasta petrolera se ha desplomado y sería muy ingenuo pensar que en una recesión económica los precios se recuperen.

Con respecto a la cesta de la OPEP hay que añadir que el petróleo venezolano es de baja calidad, son crudos extrapesados, con lo cual el valor de la cesta que vende Venezuela es mucho más baja. Ni siquiera los expertos son creíbles en estas cosas, pero digamos que la cesta venezolana se pone a 30$ por barril. En este caso los ingresos están sobreestimados en un 25%. Primer error.

Efectos del primer error son evidentes. El gobierno no tendrá un bolívar de cada cuatro de los que espera recibir del petróleo, casi nada. Si analizamos las expectativas de la ley de presupuesto del 2009 vemos que los ingresos petroleros estaban estimados en 77.907.252.190 mientras que los ingresos no petroleros del estado venezolano estaban estimados en 77.237.780.278. ( Fuente: OCEPRE http://www.ocepre.gov.ve/ ) Según esta fuente (que asumo actualizada pero no se puede saber porque el documento está en internet sin fecha) los ingresos petroleros representan poco más de la mitad de los ingresos del Estado. Así que la sobreestimación de los ingresos petroleros implicaría un déficit de un 12,5%.

La segunda medida del gobierno en materia presupuestaria es asumir que la producción petrolera estaría alrededor de los 3 millones 170 mil barriles diarios de petróleo. Aquí el pelón parece más macabro. En el reporte de la OPEP de Marzo 2009 (véase http://www.opec.org/home/Monthly%20Oil%20Market%20Reports/2009/pdf/MR032009.pdf ) se puede observar que la producción petrolera venezolana es de 2 millones 144 mil barriles diarios para febrero de 2009 y, a pesar del pajarobrabismo oficial, la cifra parece estable. Redondeando, este error de cálculo implica otro 30% de los ingresos petroleros, lo cual implicaría que en conjunto los ingresos fiscales totales serían deficitarios en un 27,5%.

A este descalabro financiero el gobierno piensa responder con una reducción del 6,7% del gasto público. Insuficiente porque 27,5–6,7=0 solo en finanzas revolucionarias, pero para comparle pollos y tomates a Brasil harán falta finanzas burguesas, aunque duela.

De todos modos, es muy curiosa la manera como el gobierno piensa reducir el gasto público en un 6,7%. La primera propuesta es una “estricta” ejecución del gasto. A uno le queda por preguntarse si antes el gasto se ejecutaba de un modo relajado y el gobierno ahora reconoce un estilo generalizado de malversación de fondos. Que nos digan ellos qué quieren decir. Mientras tanto le auguramos éxito, y sería reconfortante saber que la Contraloría toma nota frente a la noticia criminis.

La segunda propuesta para reducir el gasto es la eliminación del gasto suntuario. Esto sí que es realmente revolucionario. Tenemos que asumir entonces que ahora el gobierno por fin reconoce que a pesar del discurso revolucionario se daba sus gustazos suntuarios. Los entendemos: son pequeños gustazos revolucionarios porque durante la cuarta república estuvieron mamando, pero ahora se van a portar bien. Están arrepentiditos del nuevorriquismo. Bien, felicitaciones. Otra vez, les auguramos éxito, pero también nos gustaría saber que la contraloría actúe frente a la confesión del delito.

c.- Ajuste de la nómina de los “niveles superiores” del personal contratado en el gobierno. Una bajadita de suelto a los niveles superiores no nos viene mal a todos, ya que uno se pregunta si esos sueldos se corresponden a la productividad de los funcionarios.

Yo no tengo manera de sabe si estas tres medidas permiten bajar el presupuesto de gastos en un 6,7%, pero digamos que sí, dándole el beneficio de la duda. Queda saber de dónde va a sacar el gobierno el resto del dinero que necesita.

La medida más importante es subir el IVA del 9 al 12%. Esta propuesta es financieramente efectiva, sin duda. Pero el chavismo pegaría el grito en el cielo si fueran otros los que la toman. Porque el IVA es regresivo si lo cobra uno pero progresivo si lo cobra otro. Pero veamos las cifras.

En la Ley de presupuesto los ingresos provenientes del IVA son aproximadamente 35 mil millones de bolívares. ( OCEPRE http://www.ocepre.gov.ve/ ). Con el aumento del IVA tendrían 46.500 millones de bolívares. Es decir, 11.500 millones extra, esto es, un 7,4% de ingresos extras. Muy lejos de resolver el problema todavía.

Todavía queda más de un 13% de déficit. Para esto el gobierno se plantea centralizar las tesorerías corporativas públicas. Esto es, terminar de quebrar las empresas públicas que queden sanas. Como no son muchas, no será mucho, pero no tengo la información disponible.

La otra medida es estatizar el Banco de Venezuela. Eso implicaría un gasto así que no recorta el déficit fiscal sino que lo aumenta. Pero nuestro inefable presidente nombra la medida como parte de un paquete de ajuste para gastar menos. Es curioso. Es impredecible la cifra, pero se habla de $ 1200 millones, que para decirlo de modo gráfico, son 20 días de ingresos petroleros. Ese es un gastico que no está claro que el gobierno se pueda permitir en este momento...Otra solución, expropiar el banco, pero no parece aconsejable pelearse con los bancos cuando el gobierno va a tener que pedir prestado. Digamos que el gobierno se da cuenta que no anda la cosa para bravuconadas. Ya Chávez habrá notado lo dificil que es superar una crisis bancaria, no porque recuerde la de Caldera, sino porque ve a su colega Obama tratando de superar la crisis.

También el gobierno habla de que se priorizarán los proyectos gubernamentales. Priorizar significa que hay cosas que no se harán. No sabemos si esto forma parte del 6,75 de reducción del gasto del que se hablaba arriba o simplemente se cortan proyectos completos. Sería interesante saber cuáles. Ya sabemos que Chávez no le cortará dinero al ejército porque somos latinoamericanos y tenemos que tener a los gorilas contentos. El gasto militar ha ido aumentando estrepitosamente y no creo que se reduzca significativamente. Lo más probable es que se afecten programas de los gobiernos locales y se afecte al situado constitucional si es que todavía existe.

Otra posibilidad es que se deje de gastar en los programas populistas del gobierno, lo cual obviamente afectará significativamente su popularidad porque pondrá en evidencia que las políticas sociales de Chávez nunca fueron otra cosa que dádivas y no cambios estructurales. De cuánto se pueden cortar los proyectos gubernamentales no se sabe. Sería increíble que fueran proyectos educativos o de salud. Probablemente sean las misiones que se vienen abajo. El efecto político en cuanto a la credibilidad del gobierno en los sectores populares si hiciera algo así sería extraordinario. Me resulta difícil de creer que se hará algo de esto. Quizás por eso Chávez no mencionó cifras. Pero es posible que sea esto lo que se haga....

El otro anuncio del gobierno indica que se “orientará” el uso de las divisas, con lo que pareció decir que éstas se restringirán aún más. Esto merece una explicación. El gobierno vende menos divisas oficialmente y por eso “ahorra”. Cuánto menos, no lo han dicho. Probablemente no lo saben y apliquen la política del como vaya saliendo vamos viendo. Pero el problema sigue siendo que si el gobierno vende menos, eso no significa que hagan falta menos divisas. Porque los importadores necesitan traer insumos industriales, fertilizantes, alimentos, bebidas, etc. Y a acudirán al mercado negro donde las divisas serán, obviamente, mucho más caras. Por eso, aunque la retórica sea que no hay devaluación, la realidad será que en el mercado negro el valor del bolívar se ajustará al hecho de la reducción de las exportaciones petroleras y a la creciente necesidad de importar derivada del estrangulamiento de la economía productiva nacional. El efecto previsible será, con toda probabilidad, una escalada de precios, escasez y por supuesto, aún mayor descrédito para el gobierno. Por más que se culpen a los especuladores, no queda industria nacional a la que culpar. También me cuesta creer que esta sea una opción para el gobierno. Simplemente, no puede.

Lo que sí puede hacer para cubrir ese déficit es incrementar la deuda interna. Afuera el gobierno no va a conseguir ni un dólar, eso se sabe. Así que la deuda interna pasaría de 12.000 millones (con un incremento de 22 mil millones) a 34.000 mil millones. Esta sí parece ser una medida efectiva, ya que este nivel de endeudamiento parece cerrar aproximadamente un 14% del déficit. Las cifras cuadran incluso con la producción de petróleo al nivel real. Pero se puede endeudar? Y aquí surgen varias preguntas.

La primera es ética ¿puede un gobierno endeudarse para pagar gasto corriente? Obviamente puede solo a condición que la deuda implique un proyecto de crecimiento. Segunda, quién sería tan loco como para prestarle al gobierno tanto dinero como para cubrir un gasto que no va a generar ingresos, esto es, capacidad de pago? Obviamente, la banca, si chantajeada. Y quizás por eso a Chávez se le escapó la estatización del Banco de Venezuela. En efecto, posiblemente busquen mecanismos para que la banca compre bonos chimbos y obviamente las amenazas de estatización van en ese sentido…pero la banca no se va a arriesgar a quebrar para salvarse de la estatización. No tiene sentido.

La emisión enloquecida de dinero inorgánico cuando ya hay una predecible inflación de costos puede generar una inflación de carácter monetario que quién sabe si puede terminar en hiperinflación. Un poco de asesoría de los asesores de Mugabe, nuevo modelo económico, quizás sea ilustrativa.

Quizás la única esperanza del gobierno sea vender petróleo a futuro, negocio muy difícil en un momento de recesión cuando la tendencia del petróleo es a la baja. Se me ocurre que los únicos que podrían comprar petróleo a futuro serían los chinos, a condición de algunas ganancias estratégicas en materia de producción de energía y acceso a minerales. Pero tampoco queda claro que los chinos quieran hacer malos negocios para ganancias estratégicas de dudosa continuidad después de que Chávez desaparezca, que si no pierde las elecciones nunca, por lo menos algún día se morirá.

Así que es muy probable que el gobierno traicione su “sensibilidad” socialista y se encierre en su esencia militarista. El descontento probablemente se transforme en crítica y es muy probable que las principales víctimas sean la base socialista ingenua que tiene el gobierno en los sectores populares. Ya la representación proporcional de las minorías está enterrada. La autonomía del poder judicial está desbaratada con la constitución bolivariana, el poder militar por primera vez en mi vida ya no está subordinado al poder civil, la práctica de el acoso a periodistas es costumbre. El sicariato ya ni se niega. El odio está sembrado. Y los culpables son los opositores, que ahora serán más. Esto huele cada vez más a bota militar.

Sunday, 15 March 2009

Prohibir o permitir las drogas recreativas?


Uno de los temas más controvertidos hoy en día es el referido a la prohibición o despenalización de las drogas. Dado que algunos cambios se avecinan gracias a que el presidente de EEUU es demócrata, pronto el debate se va a poner caliente. Así que de una vez adelanto mi posición, y a riesgo de parecer cincuentón, quiero empezar con mi experiencia en el tema y con una confesión: cuando se trata de consumir drogas, confieso que soy un bastante cobarde. Simplemente me dan miedo. Hasta las medicinas más convencionales me asustan y, con la excepción de las aspirinas, siempre leo el papelito de los efectos secundarios…..

Con todo y eso he tenido mi experiencia con alucinógenos. Una vez me metí una trona con una sobredosis de jarabe para la tos que tenia codeína. La codeína del jarabe, mas la codeína del analgésico, mas el dolor de muelas, hizo que empezara a ver mostritos simpaticones en la ventana de mi cuarto. Brotaban del piso de la ventana, crecían y se reían. Eran horrorosos pero simpáticos y apenas le conté a Anabel, mi esposa, se puso tensa y algo gritaba. Su voz se convertía en ondas que chocaban contra las orejas de los mostritos y hacía que las orejas le crecieran. Uno de los mostritos se hartó y decidió recoger las ondas de sus gritos, y tirarlas contra el suelo.

Qué divino ver que alguien te reclama y tú echas las ondas sonoras al suelo. Anabel me dijo que llamaría a la ambulancia y no sé como la convencí de que estaba alucinando pero estaba bien, que me dejara tranquilo.

Han pasado por lo menos dos años y todavía tengo el jarabe en la cocina. Todavía tengo el analgésico. Y no me he metido ninguna nueva trona. Sería todo legal porque todas esas medicinas alucinógenas me las recetó el médico y yo lo que hice fue tomar de mas…y combinar lo que era para la tos, mas lo que era para el dolor de cabeza más lo que era para una fractura de mi hija... La pregunta que viene a cuento dado el tema del artículo es por qué no me las tomo? Y solo puedo responder que es porque sospecho que la trona puede ser diferente, porque se me puede ir la mano, porque quien sabe qué otros efectos tiene. La legalidad de mi trona no me incita a meterme otro viaje maravilloso en el mundo de los duendes lanza ondas.

Lo contrario también ocurre y es cierto. Y el hecho que las drogas recreativas estén prohibidas y severamente penalizadas no impide a millones de usarlas. En todo el mundo se consume cocaína, heroína y tantas otras. Es aventurado comparar el uso de drogas entre países con diverso background cultural para determinar si la permisividad o prohibición tienen un impacto significativo. Pero me temo que si en Holanda se consume más drogas que en Turquía, eso probablemente se deba a que el primer país es más liberal que el segundo, y no todo quedaría explicado por el marco normativo. Más sentido tiene comparar países similares. Noruega y Suecia son países culturalmente muy similares. Uno tiene las drogas prohibidas; el otro, permitidas. La cantidad de drogadictos no es significativamente diferente. En fin, no parece haber mucha evidencia de que prohibir las drogas sirva de mucho si se quiere disminuir su consumo.

La experiencia personal también resulta evocativa. Si me vuelvo a mi adolescencia pues consumí dos drogas. Muchísimos cigarrillos y algo de marihuana. Yo no siento que la poca marihuana fuera poca solo porque estaba prohibida. Simplemente le tenía miedo. Las pocas veces que la fumé (no más de 20 veces) fue en cantidades pequeñas y normalmente para complacer alguna amiguita de la que esperaba otro tipo de gratificaciones. Y por aquellas recompensa un adolescente se lo juega todo, no importa que tan prohibido esté.

De los cigarrillos sí creo que fueron muchos porque estaban permitidos. Pero eran muchos sobre todo porque formaban parte de una adolescencia transgresora y rebelde. Para entonces no había arrancado la campaña informativa e hipocondriogénica que ha convertido a los fumadores en parias de la vida pública. Los fumadores no eran un problema de salud pública y eran los rebeldes de la clase. Y poco poco, junto con todos mis amigos fumadores, fui dejando el vicio en la medida que avanzaba la concientización antinicotínica.

Hubiese sido mejor prohibir los cigarrillos? Quizás. Pero en este momento a lo mejor estaría todavía en la cárcel y quien sabe cuántos otros vicios habría adquirido allí. Por suerte las políticas públicas no consistieron en meternos a todos los fumadores presos, sino en mostrarnos hígados, riñones y pulmones podridos, hijos llorando los padres muertos, penes inservibles, bocas malolientes y cientos de artículos sobre la vinculación entre cáncer y cigarrillos.

No sé hasta qué punto eso funcionó, pero la cantidad de fumadores parece haber disminuido significativamente en estos últimos años, aunque la cifra parezca relativamente estable en sectores adolescentes. Pareciera que la permisividad hacia las drogas acompañada con una política mediática inteligente puede hacer mucho más que la histeria moralizadora de los santurrones que han impuesto su visión mojigata en este sector.

Es hora de cambiar esta política de penalización del consumo de drogas que lleva tanto tiempo fracasando. Si fracasa, hay que cambiarla…o no? Es increíble que las autoridades en la materia estén todas de acuerdo que hasta ahora en perdido la guerra contra las drogas. Al mismo tiempo que reconocen el fracaso, quieren seguir haciendo lo mismo. Más de lo que no sirve. Me pregunto si es correcto hacer una cosa que se ha demostrado que no sirve para nada? Por qué tanta gente está de acuerdo con seguir haciendo lo que todo el mundo acepta que no sirve?

La respuesta huele a incienso. Quizás porque la gente piensa que lo malo hay que prohibirlo y no se sienta a pensar que en este caso no. Que este es un problema de salud. Tener gripe es malo, luego está prohibido tener gripe.

La despenalización del consumo, producción y comercialización de las drogas tendría otras ventajas añadidas. Ante todo, despenalizar automáticamente destrozaría el negocio de las mafias que se han convertido en la fuente de violencia más importante de nuestras sociedades. Sólo nuestros malandros, la mafia y los talibanes se benefician del comercio y producción de drogas recreativas. Si se convirtieran en negocios permitidos, se podrían comprar en el kiosko de la esquina. Las redes mafiosas perderían su sentido, como pasó en EEUU después del prohibicionismo del alchool. Así que me pregunto, ¿Hasta cuando le vamos a permitir el negocio a los mafiosos?

En segundo lugar vale la pena hasta qué punto es legítimo permitirle al Estado que decida si podemos consumir drogas o no? Si me quiero matar es asunto mío, no del Estado. Podemos discutir hasta que punto mis decisiones afectan a otros y quien asume los costos de eso. Pero en este momento, los beneficios van a la mafia y los costos van al Estado. Y el Estado gasta este dinero mal porque no logra sacar problema del ámbito de la policía y tribunales donde no sirve para nada y no logra llevar el asunto al ámbito de la salud pública. Donde tiene que estar.
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